ARLINGTON, Texas — Lo que comenzó como un simple pasatiempo en la cocina se convirtió en un negocio para Valerie Hernández, quien recientemente abrió Roll & Berry tras años vendiendo postres en mercados locales. Impulsada por amigos y familiares que elogiaban sus creaciones, Hernández decidió transformar su talento en una oportunidad.
Hernández, quien antes trabajaba en el mundo de la odontología, descubrió su pasión culinaria después del nacimiento de su primer hijo. Buscando preparar alimentos frescos y hechos en casa, encontró en la cocina un nuevo camino. “No quería estar comprando comida de afuera. Quería algo rico para mi niño”, recordó.
Hoy, su menú refleja esa dedicación: crepas dulces, mini pancakes, malteadas, croissant‑sándwiches y los populares Cinnacloud Rolls, una versión más creativa de los clásicos cinnamon rolls, con una variedad de toppings que han llamado la atención de los clientes.
Abrir el local no fue sencillo. Hernández enfrentó meses de trámites e inspecciones, un proceso que describe como emocionalmente agotador. Aun así, mantuvo la fe. “Después de casi cinco meses, pudimos abrir”, dijo.
Con sabores que celebran la cultura latina —como café con cajeta y mangonadas— Hernández espera crecer su negocio y, algún día, abrir un espacio más grande.
Historia generada con IA a partir de un libreto televisivo y revisada por el personal de ASN.





















